
María de los Ángeles Plazaola: La Reina de Quilmes que conquistó el Mundo
María de los Ángeles Plazaola
La Reina de Quilmes que conquistó el Mundo
Segunda entrevista del ciclo, después de una postergación retomamos la sana costumbre.
María de los Ángeles Plazaola, múltiple campeona argentina en diferentes categorías y representante olímpica, fue la elegida en esta ocasión. Me recibió en el Club de Ajedrez de Quilmes, una extensión de su casa, conversamos largamente y bien podríamos haber continuado un largo rato más.
- AM: ¿Cómo aprendiste a jugar?
- MP: Aprendí de casualidad. Mi hermano Sebastián vio a 2 señores jugando y se enganchó. Yo tenía 6 años y de verlo aprendí. Luego lo acompañaba a las clases con Jorge Dávila y así empezó todo…
- ¿Y los siguientes pasos?
- Sebastián iba a jugar los torneos y así iba jugando también yo. ¡Incluso llegué a jugar Campeonato Argentino! En esa primera experiencia era muy chica y me fue mal. Pero el ajedrecista debe ser resiliente.
- ¿Quiénes fueron tus profesores?
- Podría decirse que mi primer profesor fue Sebastián. Luego seguí con Jorge Dávila, el MF Leonardo Churín y finalmente el MI Miguel Andrés, aquel cubano que jugaba para Boca.
- ¿Y siempre jugaste en Quilmes?
- (Risas) Sí, siempre acá en Quilmes.
- ¿Cuándo te diste cuenta que eras buena?
- Me interesaba jugar mejor, no el resultado. Igual soy muy competitiva. Igual fue para esa época, cuando salí campeona argentina Sub-12. Tenía 11 años y no lo esperaba. Luego vinieron el Panamericano y el Mundial de la categoría, en Oropesa del Mar, España.
- ¿Qué se siente ser la mejor de Argentina?
- No es tan así, el dominio era repartido. Nos intercambiábamos los torneos con Maisa Nejanky y Anahí Meza. Compartí con muchas buenas ajedrecistas, era una manera de engancharse más y más.
- ¿Y cómo siguió la aventura?
- Poco después me invitaron a jugar el Continental, que se jugó en Argentina. Fue mi primera experiencia compitiendo con adultos, me fue aceptablemente bien.
- ¿Qué nos podés contar de tu primer Campeonato Argentino Superior?
- Tampoco lo esperaba… estudiaba abogacía en la UBA y no tenía mucho tiempo para dedicarle al ajedrez. Pero sí, se dio en 2007. Yo decía que sería la campeona argentina con el reinado más breve, porque a los pocos meses, por esas cuestiones organizativas de la Federación Argentina, se puso al día el ciclo con un nuevo Campeonato Argentino. Tuve la suerte de repetir y fui bicampeona 2007-2008.
- Ahí te clasificaste a la Olimpíada…
- Así es, fue en Dresden, Alemania, 2008. El equipo de damas estaba integrado por Claudia Amura, Carolina Luján, Marisa Zuriel y Stephanie Amed. Anduvimos muy bien, jugábamos en las primeras 5 meses. Estaban todos, fue increíble: Carlsen, Nakamura… Una experiencia increíble, donde todo es ajedrez. No es como hoy, en ese momento no se sabía a lo que se iba.
- ¿Y qué nos podés decir de jugar en Siberia?
- ¿Cómo sabés todo eso? (Risas) Fue en la Olimpíada de 2010, en Khanty-Mansiysk. Fue muy loco. Hicimos un vuelo con muchas escalas. Había elecciones en la FIDE y por eso nos acompañaba Barrera, por ese entonces presidente de FADA. El último vuelo estuvo muy movido. No teníamos habitaciones… se habían olvidado de reservarnos. Fue una experiencia muy estresante por todo lo que vivimos, pero no por la competencia en sí.
- ¿Cuándo lograste el título de maestra internacional?
- Fue en el Mundial Sub-20, en Turquía. Hice doble norma de WIM, así que terminé sumando 4 normas porque tenía otras 2 de los campeonatos argentinos. Fue muy cómico porque me auspiciaba una empresa privada, NEC, pero se olvidaron de anotarme. En todos los viajes me acompañaba mi mamá, no viajaba con ningún profe. Y nos ayudaba una familia amiga.
- Una época repleta de viajes…
- Sí, me acuerdo otro muy loco al Panamericano en Brasil, nos perdimos con el micro y estuvimos deambulando por 36 horas. No teníamos celular. En esa época no había conciencia de las cosas, de viajar con menores, esas cosas. También era muy difícil preparar, solo teníamos boletines de los torneos, la Enciclopedia y los Informadores.
- ¿Quién es tu jugador favorito?
- Es muy difícil decir, porque no se puede comparar a los mejores de cada época, pero en esa lista están Fischer, Karpov, Tal y Kasparov.
Aunque la tenía convenientemente wikipediada, como buena mujer no quiere revelar su edad. Finalmente, concede: “Soy de 1986, casada y con 1 hijo. Le quise poner de nombre Mikhail, pero no me dejaron”.
- ¿Y qué jugadores de Argentina podés mencionar?
- Muchos… Claudia Amura, la mejor jugadora argentina de la historia. Diego Valerga, gran profesor. También Oscar Panno, Diego Flores, Sandro Mareco. Tengo una anécdota genial con Panno.
- A ver…
- Me quiso ayudar en la preparación en la Olimpíada de Estambul, donde venía muy bien. Le pedí preparar la Pelikán, una de mis aperturas favoritas. “Con eso no te puedo ayudar, no es ajedrez”.
- ¿Con qué jugadores famosos jugaste?
- En pensado, con Alexei Shirov, con Bent Larsen, con Viktor Moskalenko, con Daniel Contín (“qué bien jugás, tenés futuro”, me dijo). Después jugué en simultáneas con Garry Kasparov. Jugué con todas las mejores mujeres del mundo. Y con todos los jugadores argentinos. Jugué mucho en Brasil también.
- ¿Cómo caracterizarías tu estilo?
- Mi estilo es táctico, dinámico.
- ¿Cuál es el rol de la intuición, especialmente que te gusta sacrificar?
- La intuición es importantísima. Me baso en tantas posiciones que tengo vistas, en los patrones que observo. Calculaba mucho. Pero si el sacrificio no daba, no lo hacía. Pero ojo que si había dudas, ¡¡¡lo hacía!!! (risas). Lo que pasa también es que después te empiezan a estudiar y evitar las posiciones complejas. Entonces tuve que mejorar otros aspectos del juego, como el juego posicional y los finales.
- ¿Y las aperturas?
- Nunca les di mucha importancia. Me gustaba elegir posiciones donde ambos debíamos pensar.
- ¿Cómo manejabas el estrés en una situación determinante?
- Soy muy tranquila, nunca me hice mucho problema. No esperaba grandes resultados, todo se fue dando. Siempre era más difícil actuar por equipos, por la responsabilidad. Pero siempre pude controlar los nervios.
- ¿Eras de estudiar a tus rivales?
- Sí, pero sin obsesionarme.
- ¿Cuál sería tu partida memorable?
- No tengo. Mejor dicho, todavía no la jugué (risas)
- ¿Cuáles son tus aperturas favoritas?
- Todas las sicilianas, en especial la dragón, dragón acelerado, Pelikán
- ¿Quiénes han sido tus rivales más desafiantes?
- Dana Pirozzi, que competía conmigo en juveniles y era un poco mayor. Después puedo mencionar a Anahí Meza, Maisa Nejanky, Carolina Luján, Claudia Amura, Andrés Obregón, Sandro Mareco
- Después de todos estos años, ¿qué es lo que te enseñó el ajedrez?
- El ajedrez te forma como persona, especialmente que en mi caso lo hice desde chica. Te desarrolla la resiliencia, la capacidad de superación, la puntualidad, la concentración, el pensamiento lógico. Una directora siempre me dice: “En todos los problemas, vos encontrás una segunda opción, una tercera…”
- ¿Cómo ves el futuro del ajedrez?
- El futuro del ajedrez argentino lo veo brillante. Sueño con que haya un top-10, que todos podamos seguirlo. Después vislumbro cambios en el reglamento por la tecnología, para regular las transmisiones en vivo.
- Para terminar… ¿qué consejo le darías a una persona que quiere jugar o mejorar en el ajedrez?
- El ajedrez te acompaña toda la vida. Te permite aprender. Siempre vas a ganar y perder. A veces las cosas pueden tardar, pero llegan. El consejo es no rendirse, no frustrarse, tener hambre de aprender y ser tolerante con las frustraciones.
Cerramos con una partida de nuestra Reina, comentada por ella misma:
María de los Ángeles Plazaola vs. Daniel Contín
III Copa Ciudad de Berazategui, 01.05.2008
1. e4
Esta partida forma parte de la III Copa Ciudad de Berazategui, disputada en mayo de 2008. Este torneo reunía jugadores fuertes de la zona e internacionales como el caso del Maestro Internacional Daniel Contín de nacionalidad italiana y varios titulados, y era una oportunidad para medir mi nivel con 22 años. En ese contexto, cada partida tenía un valor enorme, tanto por la experiencia como por el desafío deportivo. Revivirla hoy me permite ver cómo pensaba en esa época y cuánto me ayudaron estos torneos a crecer como jugadora.
1... c5 2. Nf3 d6 3. d4 cxd4 4. Nxd4 Nf6 5. Nc3 a6
B90 – Defensa Siciliana: Variante Najdorf
La Najdorf es una defensa muy dinámica: ambos bandos buscan la iniciativa desde el inicio.
El negro juega 5...a6 para evitar saltos molestos del caballo en b5 y prepararse para expandirse con ...b5 o ...d5.
El blanco, en cambio, suele atacar en el flanco rey con f4–f5 o con piezas activas, generando posiciones dinámicas y complejas.
En esta partida me preparé con mi hermano Sebastián Plazaola, buscando posiciones activas y ricas en táctica. En aquella época no se usaba tanta tecnología como ahora: analizábamos con Informadores, enciclopedias, libros y un programa super famoso llamado ChessBase, que tenía bases de partidas y módulos muy básicos, nada que ver con lo accesible que es hoy.
A pesar de que en el medio juego la posición blanca quedó inferior, la presión constante, la actividad de las piezas y varios recursos tácticos permitieron dar vuelta la partida.
En esta apertura, entender los planes es más importante que memorizar teoría (en mi humilde opinión): la iniciativa, la coordinación y el cálculo son la clave.
6. Bc4
Línea agresiva, apuntando a f7. El Ataque Lipnitsky en la Najdorf es una línea muy aguda donde el blanco busca actividad rápida sobre el rey negro con ideas como Ac4, De2, f4–f5 y presión constante en las casillas débiles del flanco rey.
El negro, por su parte, intenta contrarrestar en el flanco dama con ...b5, ...Ab7 y rupturas centrales como ...d5.
Es una variante ideal para jugadores que buscan posiciones tácticas, dinámicas y de iniciativa.
6... e6 7. Bb3 Nbd7 8. O-O Nc5 9. Qe2 Be7 10. Kh1
Una jugada útil: salís de la diagonal a7-g1. Con idea de f4💪
10... O-O 11. f4
Plan típico: f4-f5 para romper en el ala rey.
11... Qc7 12. f5?!
La jugada es muy ambiciosa: buscaba iniciativa inmediata, fiel a mi estilo, pero a la vez sabía que dejaba débiles varias casillas negras y que un jugador tan experimentado podía aprovechar con precisión.
12... b5 13. a3?!
Una imprecisión, era mejor 13. fxe6.
13... Nxb3?!
Esperaba 13..., e5. En ese momento sentí que la posición empezaba a inclinarse a mi favor: mis caballos tenían saltos naturales y buenas casillas, mientras que los alfiles del negro estaban chocando contra su propia estructura y no encontraban diagonales útiles. Esa sensación de que mis piezas juegan y las suyas no fue lo que me impulsó a seguir presionando. Viéndolo con el módulo la diferencia es mínima.
14. cxb3 e5 15. Nc2
Era el momento de comenzar la búsqueda de presión con mis caballos. Ellos tenían caminos claros y casillas fuertes para saltar, así que empecé a maniobrarlos para incomodar la posición del negro.
15... h6 16. Ne3 Bb7 17. Ng4
Acá ya era el momento de empezar a buscar variantes tácticas sobre la estructura de peones del enroque negro. Total, como decía Mijaíl Tal: "En una posición compleja, llevo mis piezas hacia el rey enemigo y espero que algo ocurra". Y bueno: a veces sale, a veces no... pero pescamos...
17... Rfd8 18. Be3 d5!
Como era de esperar de un jugador tan fuerte, Contín eligió el momento justo para romper en el centro. Ese tipo de decisiones precisas son las que marcan la diferencia: esperó la estructura ideal, preparó sus piezas y lanzó la ruptura exactamente cuando más dolía.
19. exd5?!
Fue una decisión dudosa. En esta posición lo más fuerte era activar la torre en la columna abierta para generar amenazas directas y aprovechar la iniciativa, mientras que la jugada que elegí no presiona lo suficiente y le da al rival un respiro innecesario.
Era mejor 19. Rac1 Qb8 20. Bb6 d4 (20... Rd6 21. Nxf6+ Rxf6 22. Nxd5 Bxd5 23. Bc7 Qb7 24. exd5) 21. Bxd8 Qxd8 22. Rcd1 Qe8 23. Nxf6+ Bxf6 24. Na2 a5.
19... Bxd5
Con este orden, se activaron las piezas del negro la torre y los alfiles, que hasta ese momento estaban bastante limitados. Ahora encuentran diagonales más largas y empiezan a generar presión, algo típico en estas estructuras cuando uno concede tiempos o debilita casillas claves.
20. Rac1
Llegó tarde, pero llegó.
20... Qb7 21. Nxf6+
El cambio de caballos tiene como objetivo de permitir el paso de la dama blanca, donde puede generar amenazas. A veces este tipo de simplificación no busca ganar material, sino abrir caminos para que las piezas pesadas entren en juego con mayor coordinación.
21... Bxf6 22. Qg4 Kh7 23. Nxd5 Qxd5 24. Rf3?!
Fue un plan menos preciso. El módulo prefiere 24. b4 para frenar la actividad de las torres negras y limitar su contrajuego. Pero en ese momento yo buscaba más acción: quería pasar mis torres, activar piezas y empezar a generar problemas concretos sobre el rey negro. Muchas veces mis decisiónes buscaban priorizar la iniciativa antes que la solidez.
24... Rac8 25. Rg1 Qxb3?!
En este momento el negro está casi ganado: tiene una ventaja estratégica clara y mejores piezas. Sin embargo, convertir esa presión en una victoria no siempre es sencillo. Las posiciones dinámicas requieren precisión, y cualquier imprecisión puede permitir al blanco reorganizarse o generar contrajuego.
Lo indicado era 25... Rc2! 26. b4 Rxb2 27. Rg3 Rb3 28. Qh5 e4 29. a4 Rd3 30. axb5 axb5 31. h3 con ventaja negra.
26. Bxh6
Es un sacrificio que busca abrir líneas y activar las piezas. En este tipo de posiciones, donde tenemos desventaja, tiene sentido buscar variantes dinámicas y entregar material, siempre que permita debilitar el enroque rival y se generen amenazas directas.
26... Qc4 27. Qh5?!
En esta posición, cambiar las damas no parece una buena decisión. A pesar de que el módulo lo considera posible, en términos prácticos significa perder la iniciativa. Con las damas fuera del tablero, disminuyen las amenazas directas y se facilita la defensa del negro, algo que va en contra del plan dinámico que exige la posición.
27... Rh8??
Error decisivo del negro. Tenía que jugar 27...gxh6!, pero ante la presión del momento y todo lo que implica una partida en vivo, estos errores pueden ocurrir. Incluso un jugador experimentado, con fuerza superior a 2300, puede pasar por alto una defensa crítica cuando la posición es tensa y las amenazas llegan de todos lados. Tras 27... gxh6! la partida podría haber proseguido 28. Rh3 Bg7 29. Rc3 Qf4 30. Qxf7 Rf8 31. Qg6+ Kh8 32. Rf3 Qh4 33. Rh3 Qf4 34. Rf3 con posición preferible del negro
28. Rc3
Ahora igualás.
28... Qh4 29. Qxf7
Un error del rival solo vale si lo aprovechás con precisión. Ahí es donde aparece la oportunidad... y donde nace la victoria. Entrar en séptima complica la posicion del negro, prepranado mas golpes tácticos.
29... Rcf8?! 30. Qb7 Rb8?!
Pierde la oportunidad de igualar y, con ello, la iniciativa queda del lado de las blancas. El negro sigue sin resolver sus problemas y la presión empieza a acumularse. Era mejor 30... Qxh6 31. Rh3 Bh4 32. g3 Rxf5 33. Qe4 (33. Rxh4 Rh5) 33... Kg8 34. Qd5+ Kh7 35. Rxh4 Rh5 36. Qd3+ con posición poco clara.
31. Qxa6
Peón gratis y presión en toda la columna "a".
31... Qg4?! 32. Bxg7
Jugada activa que aprovecha el momento. Continúo con el sacrificio del alfil porque capturarlo abre fuertes amenazas en la séptima fila, con posibles entradas de torre que aumentan la presión sobre el rey negro.
32... Qxg7 33. Rgc1?
El apuro de tiempo y los nervios por la posibilidad de vencer a un jugador de 2300 me llevaron a confundir el orden de jugadas y no elegir la más precisa. Lo positivo es que el cálculo era correcto y no perdí la ventaja, aunque sí dejé pasar una oportunidad enorme de obtener una diferencia mucho mayor. La variante correcta es: 33. Qe6 Qe7 34. Qxe7+ Bxe7 35. Rc7 Kg7 36. Rxe7+ Kf6 37. Rc7 Kxf5 38. Re1 Rbc8 39. Re7 y las blancas vencen.
33... Rbd8??
Error final del negro: esta imprecisión termina de entregar la partida. A partir de aquí la ventaja blanca es decisiva y ya no hay recursos defensivos suficientes. Era mejor 33... Rbe8 34. Qxb5 Qf7 35. Qb4 e4 36. Rc7 Re7 37. Rxe7 Bxe7 38. Qxe4 aunque las blancas tendrían ventaja clara.
34. Qe6!
A pesar del apuro de tiempo, encontré la jugada correcta en el momento crítico. Fue una decisión difícil bajo presión.
34... Rd4
No sirve 34... Rhe8 35. Rh3+ Qh6 36. Qf7+ Bg7 37. Rxh6+ Kxh6 38. Qg6#.
35. Rc7 Rhd8
Si 35... Rd1+ 36. Rxd1 Qxc7 37. Rd7+ ganando.
36. Rxg7+!
Simplificando con ventaja material, llegamos a un final claramente superior para las blancas. Aun así, incluso con ventaja uno no puede confiarse: justamente en estos momentos suelen aparecer los errores más feos. Mantener la concentración hasta el último movimiento es clave para ganar las partidas, en estas situaciones.
36... Bxg7 37. Qg6+ Kh8 38. Rf1
La reagrupación de las piezas, junto con la presión del peón avanzado, es fundamental en esta etapa. Son estos pequeños ajustes los que permiten consolidar la ventaja y preparar el golpe final.
38... R4d6 39. Qh5+ Kg8 40. h3
No es la jugada más precisa, pero a veces evitar contraataques también es una forma de asegurar la partida. En posiciones ganadas, priorizar la solidez es clave para no pasar malos momentos innecesarios.
40... e4 41. Qe2 Re8 42. Qxb5
Otro peón. Total dominio.
42... Rf8 43. Qb4 Rfd8 44. f6!
Es una jugada clave desde el punto de vista práctico: aumenta la presión por la columna y limita seriamente las respuestas del negro. En posiciones así, un avance preciso no solo gana espacio, sino que obliga al rival a defenderse de varias amenazas al mismo tiempo. Es un movimiento que ordena las ideas y deja encaminado el final.
44... Bh6?
La última equivocación, igualmente las blancas vencían al cabo de 44... Rxf6 45. Rxf6 Bxf6 46. Qxe4 Rd1+ 47. Kh2 Kf7 48. Qe2 Rb1 49. b4 Ra1 50. Qh5+.
45. Qxe4 R8d7 46. Qg6+, 1-0.
No hay defensa. Las negras abandonaron.








